30 de noviembre de 2012

Llamar a una editorial de USA

Hoy me he puesto manos a la obra. Tengo listo mi primer manuscrito y preparadísimo para obtener mi número de registro en el organismo de propiedad intelectual. Pero antes me dije: "¿Y qué pasa si llamamos a una de aquellas grandes casas editoriales?". Aunque sea a probar qué dicen si una llama a querer información. Pues bien, eso hice.

Llamé al número que aparece en la página de información. Claro, después de algunos intentos, me pasaron con una tal Molly. Bastante agria la mujer, quien me decía que me había comunicado con el departamento equivocado, pues ella era de ventas. Pensé: "Joder! Pero si es con quien me han transferido, una llama a una gran editorial, en inglés, larga distancia y resulta que la recepcionista es un fiasco". 

Como buena terca que soy, insistí. Marqué el número nuevamente. Ahora me transfirieron con otra mujer, cuyo nombre no recuerdo, pero sí su mala disposición cuando le pregunté por la persona de contacto si soy de América Latina, y necesito un agente que hable mi idioma, o bien una oficina en el territorio latinoamericano. Responde que no puede darme el número directo de la persona a la que llamo, porque no está permitido. Me pasa el típico correo pedorro info@xxxx.xxx.com como si una no sabe que a esos correos, nadie responde. Y de paso me dice "good bye", con aquella mala leche. Vaya departamento.

Llamo una tercera vez (dicen que a la tercera es la vencida). Y pido ya directamente, muy segura de mí misma e imitando mi adorable (Eso digo yo) acento británico, que me pasen con el departamento de comunicación corporativa, porque el hombre que está en la página web como contacto (vago seguramente que no fue a la oficina), resulta que no responde. Hala, me transfieren con una tal Ericka. Y resulta que la mujer, tampoco está en la oficina.

Nuevamente con mi adorable acento británico, le dejo un mensajito. "Hola, soy Kristel. He llamado a Dave, el hombre de contacto de la página web de tu editorial, llamo de América Latina, y me gustaría saber si hay información sobre dependencias de tu editorial de habla hispana en Sudamérica, o Latinoamérica. Pues te llamo el lunes, porque nadie responde en tu departamento. Hasta pronto". Todo esto con una voz súper seria (aunque ganas de insultar no faltaron). 

No voy a decir el nombre de la casa editorial, pero eso sí, es un monstruo de empresa. Y me parece pésimo que su departamento de comunicación corporativa, no esté y no sepa de paso enseñarle a los otros departamento a contestar bien el teléfono cuando son llamadas internacionales. ¡O sea, hello!

Indignada estoy.

¡Gracias por leerme!

29 de noviembre de 2012

Una delicia inglesa: El té

Mucho hemos escuchado hablar de "la hora del té", variedades hay a montones de esta delicia para el paladar. Y que no solo tiene propiedades meramente de compartir algo socialmente, sino que posee cualidades que ayudan a relajarse y mantener nuestro organismo contento. En esta entrada les traigo información sobre tres tipos básicos de té: Negro, Verde y Rojo. A ver cuál de ellos les apetece más.

Antes de empezar a describirlos, cito que el té no es originario de Inglaterra; en mi amada tierra no se cultivan estas plantas, sino en regiones indias, chinas e himalayas. Recuerden que Gran Bretaña fue conquistadora de grandes extensiones de tierra de varias partes del mundo, entre ellas la India, de donde extrajeron gran parte de sus recursos agrícolas, medicina natural, y claro, el té. Pero esto no es una clase de historia. Continuemos.

El té rojo


Es originario de Pu Erh, región de Yunnan, al sudoeste de China. La fermentación de este té suele durar entre 2 y hasta 60 años en bodega, en donde cepas bacterianas transforman el té originalmente verde, en rojo, logrando que las hojas adquieran una tonalidad cobriza, de igual modo la infusión por defecto. 

Su sabor es fuerte, y tiene varias propiedades. 
a) Quema grasas, y ayuda a la digestión.
b) Estimula las secreciones gástricas, y favorece el funcionamiento hepático.
c) Actúa como un euforizante suave: eleva tu humor y ánimo, en caso de depresiones leves.
d) Refuerza las defensas previniendo todo tipo de infecciones.


El té verde



Los componentes vitamínicos y antioxidantes del té se mantienen, porque no es fermentado, brindándole de esta manera un sabor suave y delicado. Los antioxidantes del té verde son cien veces más efectivos que la vitamina C y 25 veces mejor que la vitamina E.

Entre sus propiedades:
a) Previene el cáncer de mama, las caries, favorece la circulación, protege la piel, etc.
b) Es un estimulante contra la fatiga.
c) Previene cardiopatías.
d)Calma la angustia.

El té negro



Este tipo de té tiene un alto índice de teína, a diferencia de las otras clases de té, por ello no se recomienda su consumo a personas que padecen problemas nerviosos, insomnio o quienes tienen un sueño bastante ligero. Además es el menos aromático de todos. Adicionalmente no se sugiere consumirlo a quienes tienen problemas digestivos (estreñimiento o problemas estomacales severos). Debido a su alto potencial diurético, genera la pérdida elevada de electrolitos, por ello no se debe abusar de su consumo.

Entre sus propiedades:
a)Beneficios relacionados con la salud osea que harían muy bien a las mujeres mayores para evitar la osteoporosis.
b) Es antioxidante.
c) Reconfortante y bajo en calorías.
d) Astringente: para combatir diarrea o gastritis.

¿Cuál se animan a probar?

¡Nos leemos pronto!

Fuente: www.te.innatia.com
 www.davilaarbona.com
www.wikipedia.org




26 de noviembre de 2012

Un poquito de fantasía



´¿Algo mejor que pasar un rato con Lisa Kleypas? No lo creo. Al menos no, si tu cerebro necesita una alta dosis de una prosa trabajada, conexión temporal impresionante y una ligera dosis de fantasía. Me mantuve entretenida durante varias horas conociendo a Alexander, Alex, Nolan, y a Zöe Hoffmann, en la tercera, y última entrega, de la serie contemporánea Friday Harbor.

La historia es muy bonita, uno de los aspectos que me llamó la atención fue el uso del desdoblamiento y la capacidad de escuchar aquellas personas que no pasan aún al otro plano, y se han quedado atrapados en este. Si lo creen o no, da igual, porque Lisa se encarga de aportarle verosimilitud a su texto, y lo consigue sin lugar a dudas.

Por demás decirte que Alex es muy guapo, y sexy (justo como nos gustaría a todas que fueran nuestros novios o esposos. ¿Cierto que sí?), además talentoso con sus manos (es reformador de ambientes, o como le dice Lisa en su novela, es carpintero). El único asunto con él es la bebida, y su adicción a ella; sin embargo, la autora ha dotado a Nolan de una fuerza de voluntad inquebrantable, que no solo le servirá para dejar de beber, sino para conquistar a la mujer que ama.

Por otra parte, Zöe es una muchacha sencilla, sexy y excelente cocinera. Cansada de que los hombres la encasillen como la típica rubia tonta voluptuosa que solo sirve para que se la lleven a la cama, suele mostrarse más insegura de lo habitual; además está marcada - por decir de algún modo - por la falta de una figura paterna, porque la que tiene dista mucho de ser un apoyo en su vida. El único referente de amor y calidez es su abuela Emmaline, Emma.

Ambos se encuentran y lucharán juntos para poder vencer sus fantasmas personales, y ayudarse mutuamente en la búsqueda de la felicidad. Siento unas ganas de viajar a uno de esos pueblitos alejados de las grandes metrópolis en donde ocurren historias para ser contadas en un best-seller.

¡Buen martes!

24 de noviembre de 2012

I dream of Jeannie

Una de las series que lograba avivar mi imaginación y la creencia que no hay imposibles es "I dream of Jeannie", y no utilizo el pasado para referirme a ella, porque aún ahora suelo sentarme a ver el dvd de las temporadas que dieron vida a Jeannie y al Mayor Anthony Nelson. Fue una serie que, al menos en mi caso, marcó una pauta. 

Son pocas las personas dotadas de una pasmosa creatividad que logre trascender generaciones, y no por la maravilla de efectos especiales (porque en la década de los 60´s obviamente todo era muy rústico en cuanto a tecnología), sino por la historia. Y creo que ese es el logro de mi amadísimo escritor Sidney Sheldon. Este no tiene comparación; no hay Kleypas, Dodd, Steel, ni Roberts que valga al lado suyo.
¿Saben una de las cosas que enseña en esa serie? Que una puede obtener cualquier deseo que se proponga, pero cuando lo conseguimos no siempre resulta como esperábamos. Y en ocasiones el precio a pagar por lograr un deseo o fantasía, supera la calidad en sí de lo que obtenemos. Esto se evidencia perfectamente en los personajes del Mayor Nelson y Jeannie.
Tony y Jeannie

Cuando ella intenta complacerlo con cualquier mínima cosa, que generalmente él no desea, suele darle lo que él hubiera querido, aunque tiene que lidiar con: incendios, genios enfadados que vienen de tiempos remotos, estar sometido a cámaras de tortura, quedarse varado en una isla desierta, encontrarse en medio de un safari en África con una tribu de caníbales, y tantas otras aventuras que vivimos con Tony Nelson y Jeannie.
En esta serie no había sexo ni erotismo crudo (lo único erótico quizá el traje de Jeannie, pero porque ahora no podría decirlo de otra manera, pues estoy segura que en esa época quienes veían el programa reparaban en todo menos en la sensualidad de Bárbara Eden -Jeannie- ).

Lo que podíamos evidenciar y sentir era la fantasía, diversión, el enamoramiento y el anhelo de un ideal romántico que llevaba a una "genio" a hacer cualquier cosa por lograr que su "amo", fuera feliz. ¿Al final no es el propósito del amor, hacer feliz al otro? Pues vale, es lo que había.

Dicen que los tiempos antiguos siempre fueron mejores. Y ciertamente, yo lo creo así. En una sociedad donde prima el sexo como máxima representación del amor (sin diferenciar pasión de amor), y el dinero como carta de presentación (no de integridad), ver "I dream of Jeannie", es un bálsamo. Si las fórmulas del pasado para lograr éxito no estaban basadas en mostrar más de la cuenta, escenas de sexo, ni drogas ni absurdos estrambóticos. No entiendo entonces a los "creativos" de la tv y el cine de hoy en día.

¿Qué le ha pasado a la capacidad creativa de los productores televisivos que se han dejado guiar por una mala comprensión de "cambio en la sociedad", creando expectativas que son irracionales, y paradigmas verdaderamente irresponsables? Sé que es una generalización, pero realmente quisiera volver a sentir ese sabor de "inocencia" y "familia", que me brindaban series de otros tiempos... 

Bárbara Eden y Larry Hagman en "I dream of Jeannie"

Descansa en paz Larry Hagman, siempre te recordaré como uno de los actores que encarnó uno de mis personajes predilectos: el Mayor Anthony Nelson.



22 de noviembre de 2012

Declaración de amor

Además de las risas, las sorpresas y corajes que una pasa al divertirse con una novela romántica, sin duda lo más adorable del asunto (si del algún modo puedo calificarlo) son los diálogos que hacen suspirar. Sí, de esos, aquellos que estás recordando en este instante. Y sueles comparar y preguntarte. "¿Me habrán dicho alguna vez éstas palabras?", y creo que la respuesta más que un "sí", o "no", es "ya me gustaría". ¿Cierto?

Pues bueno, tan fanática como soy de la pluma de Christina Dodd me he leído un libro suyo que se llama "Entre tus brazos", la adorable historia entre Enid y Kirnnan McLean. Lo que empieza como una confusión de identidades, termina en una mezcla de pasiones en medio de un complot que, en época de espías rusos e ingleses, intenta acabar con la vida de Kirnnan. 

Más allá de que los personajes son una joya, y la ambientación inmejorable, creo que es la sinceridad al hablar, expresarse y amar de Kirnnan que hace latir mi corazón de lectora. Voy a citar una parte del diálogo que me hizo sentir un escalofrío... de emoción. De aquellas declaraciones de amor que llevan a comentar un "Qué dulzura... ¿Será posible que algo así exista?". Pues sí... en las novelas, jajaja.


"Mirándole los brillantes ojos azules, él repitió la promesa que le hiciera aquel día en las montañas bajo el sol.

—Soy la sangre de tus venas, la médula de tus huesos. Nunca irás a ninguna parte sin saber que estoy dentro de ti, apoyándote, manteniéndote viva. Formo parte de ti. Y tú eres parte de mí. Estamos unidos para siempre.

Ella le rodeó los hombros con los brazos.

—Para siempre".


¿A qué es hermoso? Pues bueno, yo me voy con una sonrisa a dormir. Han sido unas horas placenteras de conocer a este par y divertirme con su historia, tanto como enternecerme. A veces los protagonistas no necesariamente tienen que rehuír sus sentimientos en las novelas históricas y ser las mujeres quienes intenten hacerlos entrar en razón. En este caso puede ser una mujer, con los pies bien puestos en la tierra, quien quizá sea la que necesita vencer sus propios fantasmas para poder estar consciente de que a veces se puede huír, pero cuando el amor es de verdad, regresarás inexorablemente a él.

¡Gracias por tu tiempo de lectura!

¿Cómo pinta el fin de semana?


21 de noviembre de 2012

Este asunto de la edición

Tener un manuscrito es complicado, no desde la perspectiva de que sea aburrido o divertido (ciertamente es un placer terrenal), sino mas bien cuando está listo y hay que editarlo. ¿Cómo saber qué está bien o qué está mal? Además del famoso consejo (famoso porque no creo que solo yo lo haya comentado por aquí) de tener una "lectora ideal", también necesitamos un tiempo para "poner en agua" ciertas ideas.

Voy a enumerar cada una de ellas.

1) Aceptar que nos equivocamos. Podría darse el caso de que pensemos que nuestros personajes y trama están perfectos tal como se leen en estos instantes. Y que quizá quienes nos han proporcionado el feedback tienen una visión "muy personal" de nuestra historia. Esto es un error. Nosotros tenemos que aprender a vivir con la idea de que nuestro manuscrito pudo ser escrito con ilusión y mucho empeño, pero si nuestros lectores "ideales" nos dicen que hay que cambiarlo, pues se debe hacerlo. La base de todo es la humildad.

2) Revisar la ortografía. Faltas ortográficas no son dedicadas exclusivamente a calificar aquellas "h", "o", "s", que están de más. Sino a la puntuación del guión de diálogo como tal, por ejemplo. La separación con las comas. Esto más que ortografía, es corrección de la puntuación.

3) Repensar los personajes. Cada héroe (primario, secundario o terciario), tiene un rol. Si durante el transcurso de la trama pierde fuerza, pero su  presencia es necesaria y decisiva, entonces debe corregirse. Al leer por última vez el texto debemos reconocer, imparcialmente, si hemos logrado nuestro cometido con cada uno. Caso contrario, rehacer la trama y mejorarla para que encaje cómodamente cada personaje en su número correcto de calzado.

4) Dejar reposar el texto unas semanas una vez concluido. Luego de tanto escribir y leer sobre las mismas líneas, el cerebro deja de procesar imparcialmente, y los errores empiezan a pasarse por alto. Indistintamente de qué parte del manuscrito nos haya saildo "mejor", según nosotros mismos. Así que dejarlo en el cajón un tiempo es un espacio para que nuestra mente creativa recupere fuerzas, y quizá se involucre en otro proceso de escritura, y al retornar al que está en "reposo", lo veremos desde un ángulo diferente, afilándolo casi a la perfección (porque jamás lograremos nada perfecto).

5) Celebremos. Cada trabajo implica esfuerzo, sacrificio, tiempo. Aún más un manuscrito que con tanto amor se ha creado. ¿Qué tal si después de un largo proceso creativo nos damos una licencia? Pues a ello. Una blusa nueva, el día en el spa, aquel nuevo libro de Lisa Kleypas, quizá un ticket de avión a una ciudad cercana, un día en la playa. Tantos pequeños placeres. Que si nos ponemos a pensar son incentivos. Ahorramos durante el proceso, y cuando hayamos concluido nuestro manuscrito nos premiamos. Un auto-consentimiento literario. 

Finamente quisiera concluir invitándolas a escribirme a contacts@kristelralston.com  cualquier duda, inquietud o petición en las que crean pueda ayudarlas. Lo haré con mucho gusto y responderé con la mayor prontitud del caso. Ahora romance and issues, ha pasado a tener mi nombre oficial  www.kristelralston.com 

¡Gracias por visitarme!

Nos leemos prontito.

18 de noviembre de 2012

¿Ardiente y salvaje o ardiente y civilizado?

Una de mis preferidas es, y será siempre, Christina Dodd. Hoy he leído una de sus novelas de la escuela de institutrices se llama "Entregada". La protagonista Charlotte, y el protagonista Wynter. Aquí sale a relucir el asunto de la migración, la influencia de las culturas y la percepción que tiene cada país sobre la relación hombre - mujer. 

Me gusta cómo presenta a Wynters, obviamente es un hombre por demás viril, sexy, de mundo, pero su juventud la pasó en las dunas del desierto árabe. Eso moldeó su forma de comprender a las mujeres, aprendió a amarlas físicamente, pero jamás desde el corazón. No se enamoró por ello de su primera esposa, con quien tuvo dos niños, que se trasladan con él a vivir en Inglaterra, Surrey específicamente.

Por su parte, Charlotte, es una mujer guapa de cabello rojizo de veintiséis años (solterona para su época a su edad), que huye de su pasado, y se refugia en la escuela de institutrices que ha fundado con dos de sus mejores amigas. Adorna, la madre de Wynters, la contrata para ser la institutriz de sus nietos, pero en realidad quiere que "domestique" a su hijo, que ha pasado lejos de las tradicionales costumbres londinenses de la época victoriana.

Me gusta la química que surge entre ambos, los diálogos de Christina son siempre divertidos y frescos; las escenas sensuales estupendas y nada aburridas. Sin duda es una novela que leería. Una de las falencias, hay que ser objetivos porque la tiene, es el final. ¿Es tan díficil cerrar un libro con un buen final? Sí, sí, lo es. Pero que estas mujeres son superventas. ¿Será acaso la mala traducción? Dejémosle en ello. (A excepción de Megan Maxwell, a ella no se lo perdono, ella escribe castellano; nadie le traduce).

Uno de los aprendizajes radica en asimilar las diferencias de culturas y clases, pero especiamente que es necesario acoplarse para sobrevivir. Y quizá no todo lo que nos dicen es absoluto - en realidad no lo es -, y es preciso hacer acopio del sentido común, cuando la circunstancia amerita que reflexionemos sobre lo que estamos dando por "adecuado" o "inadecuado" en nuestra forma de vida.

Wynter es ardiente y salvaje, con su cabello dorado como el Sol, largo; un arete de oro y una corpulencia que hacen que sus pasos durante la conquista sean los de un depredador. Si el hombre es tan guapo, créanme, no me importaría ser la víctima de sus avances. Y creo que a ustedes tampoco. ¿Eh? Pues nada, les recomiendo este libro para pasar la tarde con una taza de té, galletitas y confites, muy al estilo Londres.

¡Nos leemos!


17 de noviembre de 2012

Besando ranas y sapos

Después del chasco histérico que tuve con Megan Maxwell (me gusta mucho ella como autora), decidí elegir uno de sus libros que, por mucho tiempo, postergué por varios motivos. El principal es que no me suelen gustar las novelas cuyas protagonistas son divorciadas, viudas o madres solteras. No es un prejuicio social, por si acaso, simplemente pues son mi última opción.

Sin embargo, una vez más comprobé que siempre es bueno darse el espacio para bloquear esos gustos específicos de "lo que no queremos", y leer ese tipo de novelas. Hay que abrir la mente como lectores, y escritores. ¿Cierto? Eso nos hace más críticos.

En fin. Elegí "Las ranas también se enamoran", sobre todo porque el tema de que el protagonista es inglés me puede. Vamos, que a mí me dicen que el hombre es de Inglaterra, y ya tiene mi atención y devoción. No me arrepiento de haber leído la novela. Megan me hace reír mucho con sus diálogos, pero a veces tanto vocablo español me satura. Lo entiendo, porque viví en Barcelona un tiempo, pero tanto tanto tanto me da cansancio honestamente. 

El diálogo de los personajes es divertido, pero creo que ella se deja todo en los libros, siempre debemos dejar alguillo en el tintero del suspenso para el lector. También creo que forzó un poco las conversaciones y empujó mucho a los personajes secundarios. Al final se siente. Y una de las cosas que aún no le perdono es que no pueda escribir un final decente para esta novela. ¡Megan! ¿Qué ha pasado?

Aparte del párrafo anterior, me gustó mucho. El tema de las segundas oportunidades, el divertirse, experimentar y viajar un poquillo. Realmente una novela para reírse un poco. De aquellas que necesitamos cuando a nuestro alrededor todo se queda pasmado, estático y totalmente aburrido. Megan es para ese tipo de momentos. Algo ligerito, nada complicado de entender, si estás dispuesto a aceptar tanta españolada (y a procurar entender, vamos que no es que resulta fácil, a menos que tengas una "traductora" de españoladas), y a invertir tu tiempo con su pluma. Merece la pena.

Si tuviera que calificarla de algún modo. 8/10.  

Me encantaría tener una rana como Phillip Martínez (con un apellido inglés, obviamente). La protagonista, Marta, creo que se pasa un poco de loca. En todo caso, me gusta mucho la química que hay entre ambos. Hubiera sido interesante que la autora describiera un poco más a qué lugares de mi querida ciudad de Londres, solían ir a pasear los personajes. Un poco más de ambiente.

No hago reseñas, pero siempre me sirven de referente para hacer alguna reflexión. En este caso: que hay que vencer nuestros propios gustos habituales en la lectura, y permitirnos abrir la mente para aceptar leer aquellos estilos de personajes que no suelen ser nuestros favoritos.

¿Y ustedes, cuántas ranas y sapos han besado...? ¡Espero que os llegue pronto vuestro príncipe azul!

¡Buen domingo!

15 de noviembre de 2012

Un verdadero príncipe azul

Tal como dije en mi entrada anterior, no tenía pereza de leerme otro libro de Noelia Amarillo, a ver si quedaba alguna posibilidad de no ir de amarillo a verde, y efectivamente, ha ocurrido el milagro. Jajaja. Pues a ver, me leí anoche "Quédate a mi lado".

Es una historia fácil de leer, diferente, ligerita y muy dulce. Un hombre sin techo, pero con mucha dignidad, orgullo e inteligencia, se enamora de la hija de la mujer que le abre las puertas y le da una oportunidad de trabajar y sentirse útil. El viaje que hace el personaje (Jared) no es solo físico, sino emocional. Por ello, Amarillo consigue hacerlo evolucionar, crecer y eso es lo que me hacía falta leer en ella.

En cuando a la co-protagonista, Nuria, también consigue que abra los ojos a la realidad, que deje sus prejuicios y aprenda que detrás de la ropa y el pasado, hay siempre otro rostro tanto como un futuro. Que el amor no distingue clases sociales (esto solo en las novelas románticas, claro). Me gusta las características que le aporta a la muchacha.

No hay mucho detalle de la personalidad de Nuria, pero está bastante acertada en la construcción de la trama. Me gustó leer algo distinto. Sobre todo que esta novela la hizo con la finalidad de que nosotras, las lectoras, nos diéramos cuenta que a veces pasa mucha gente a nuestro lado, pero no nos fijamos: porque vamos apurados, quizá nos dan desconfianza, hay inseguridad y los sin techo quizá nos roben, etc, etc, etc. Tantos motivos y prejuicios. Pero Amerillo nos invita a fijarnos en aquellos que no son anónimos, son personas como nosotros.

Es una novela cortita, para ir en el bus, a la hora del lunch o en la noche con un twinings. Hacía tiempo no encontraba esa sensación de pureza en un protagonista masculino, la sinceridad de sentimientos. Una lo siente real. ¿Y si me dijeran todo eso a mí? Flipo.

El verdadero príncipe azul no solo anda en Mercedes Benz, sino que utiliza su dignidad para conducirse; el verdadero príncipe azul, quiere ser una mejor persona por él y para la mujer que ama; un verdadero príncipe azul, te mira con sinceridad y te abre su corazón y se traga el orgullo; el verdadero príncipe azul es el que te ama no solo por cómo luces, sino por lo que dices, anhelas, sientes y piensas, y sobre todo, por el modo en que haces que la unión de dos almas se vuelva perfectamente imperfecta. El verdadero príncipe azul es el que mira a través de tus ojos y sabe lo que añoras, y te lo brinda; el que con una palabra te lo dice todo, y con una mirada arrebata tus sentidos. El verdadero príncipe azul es tan imperfecto que, cuando se une contigo, se vuelve perfecto porque tú lo complementas.

¿Dónde están los príncipes azules? Seguramente tan cerca tuyo... échale una mirada a tu entorno con más detenimiento, quizá se te ha pasado algún detalle ;)

Venga las invito a comprar el libro, que está muy bien. Hemos pasado de amarillo a rosa. =)

¡Nos leemos!

14 de noviembre de 2012

De amarillo a verde

Hoy terminé de leer "Cuando la memoria olvida", de la escritora española Noelia Amarillo. Es el primer trabajo que leo de esta autora. Y honestamente no me ha causado muy buena impresión. Los personajes principales: Marcos y Ruth, dos españoles de clases sociales distintas, no logran trascender el plano infantil desde donde han sido concebidos por Amarillo.

No os dejéis engañar por la portada
no va acorde al contenido, de verdad.
Los diálogos son flojos. De aquellos que mi amiga Loly diría: "llenar y llenas páginas, sin decir nada madre mía". A veces me da la impresión que, inmersas como estamos en la escritura, podemos olvidar que cada parte del manuscrito tiene una función importante. En este caso el diálogo es el hilo medular que acompaña la trama. No pueden ser palabras dichas porque sí, cada uno de los enunciados - inclusive los gemidos - tienen un sentido y un motivo. Me parece que Noelia se olvidó de esto. Una lástima, porque pudo haber hecho de esta novela - la idea no es mala - un verdadero texto enriquecido de prosa, diálogo y personajes memorables.

Además, sí, yo como relaciones públicas debo decirlo, esta autora no cuida su imagen personal en las fotografías bajo las cuales publica. ¿Qué le cuesta un poquillo de arreglo en el cabello, rimmel, blush y un labial? Me cuesta aceptar que las mujeres que publican novelas románticas se descuiden de su imagen en ese sentido. No importa si son gordas, flacas, altas, bajas. El cuidado personal no ve de tamaños ni formas, y si una está expuesta a un público que suspira por ilusiones, quien las crea debería estar consciente de que su imagen (así como la portada y la sinopsis del libro) también comunica. 

Noelia Amarillo
Continúo con el libro. Se deja leer, cansa a ratos y una no encuentra la maduración completa del personaje y da mucha pena, porque Marcos y Ruth prometen. La chiquilla que es la hija de ambos, Iris, es graciosa, pero luego de varios diálogos y escenas se vuelve patosa, melosa y metida. Entiendo su rol para fungir de "celestina" de sus padres, pero no lo logra. La muchachilla cae mal. Lo siento es lo que hay.

No descarto leer otra novela de Amarillo... pero en este caso el color que utilizaría en la portada sería verde...de aquellos que uno ve cuando va con dolor de estómago. A ver si cuando coja alguna otra novela de Noelia paso del amarillo al rojo o rosa.

¡Saludos!

13 de noviembre de 2012

Solo existe un Christian Grey.

Ayer tuve en mi kindle una de las novelas de Megan Maxwell. Además de la maravillosa Nieves Hidalgo, la Maxwell tiene una prosa entretenida con su chic-lit style. Empecé la primera página de "Pídeme lo que quieras", me reí, de inmediato me sentí a gusto con Judith, hasta que tropecé con Eric Zimmerman, un alemán de madre española que tiene una gran empresa de negocios.

Las similitudes con My 50 Shades of Grey:

1. Eric Zimmerman es: guapo, millonetes, atractivo, inteligente, buen amante, tiene automóviles de lujo.
2. Eric Zimmerman también "folla duro", pero no es sadomasoquismo como Grey, no. A este en cambio le va el morbo del voyeurismo y creo que de haber intercambio de parejas él sería feliz. De hecho a la prota le pone una mujer sin que ella lo sepa (la venda y la graba con una cámara). 
3. El modo de comportarse de los personajes va de lo mismo. Ella no se resiste a él; él se resiste a ella. Se comunican por emails o blackberry.
4. Judith termina trabajando para él.
5. Judith desconoce las prácticas a las que la induce Eric (es taaaan de My 50 Shades), pero le termina gustando. ¿Me siguen?
6. Christian Grey tiene a la Sra. Robinson, y el Eric este tiene a la señoritinga facilona de Rebecca.


Una de las cosas que más me indignan (esto porque no me gusta compartir) es el evidente poco amor propio de la protagonista (que gracias a Dios no es una réplica de la bobalicona de Anastasia Steel) cuando sabe que Eric está teniendo sexo con otras. Osea... ¡Hello! Hay una cosa que se llama integridad. La integridad debe primar en los personajes... Uffff no que flipo...es que éste tipo de relación no me va eh. No sé... no es lo mío.  

Yo en ningún momento pensé que esta novela iría de este asunto. Me he quedado "What?". Así que haré mi lectura meteórica a ver si este memo termina diciéndole a la Judith que la quiere. Pufff. Voy flipando.

PD1: Ya he terminado el libro... finaliza con un "Continuará". ¡Continuaraaaaá! Me puedo morir... de la curiosidad. ¿Cuándo sale el otro libro? ¡A veeeeeeeerrrrrrrrrr!

PD2: ¿Cómo sería una mezcla de Christian Grey y Eric Zimmerman?

PD3: Esto no implica que la canción "Pídeme lo que quieras" de Malú no me guste. Así que os comparto el vídeo: